Subastarán centenarios vagones de la línea A

Subastarán centenarios vagones de la línea A. Dos de los históricos coches La Brugeoise o “brujitas”, que fueron retirados de circulación en 2013, serán rematados como “chatarra” por internet junto con otros cuatro vagones Siemens de la línea D.

Así lo anunció la empresa Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), que aseguró que se trata de seis coches en desuso que serán subastados el 27 de eneroa un precio inicial de 12.000 pesos cada uno. El dinero, aseguraron desde el gobierno porteño, será reinvertido en “obras para mejorar la calidad del servicio”.

Las antiguas “brujitas” –llamadas así porque fueron construidas en la ciudad belga de Brujas— habían sido inauguradas en 1913 y retiradas 100 años después por el gobierno porteño, como parte de una renovación y modernización del servicio.

Durante muchos años, sus asientos y estructura de madera, sus puertas con apertura manual, sus herrajes revestidos de oro, sus espejos distribuidos por todo el vagón y sus pintorescas lámparas con base de bronce fueron un atractivo turístico. Por ello, tras ser retirados de circulación, varias de las unidades fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Ciudad.

Sin embargo, desde el gobierno porteño explicaron que los coches a subastar no están protegidos por la ley 4.886 que los declaró Patrimonio Cultural, debido a que a que se encuentran muy dañados luego de haber protagonizado un choque en enero de 2012, a metros de la estación Primera Junta.

“Se trata de coches que fueron retirados de la red por motivos de seguridad operativa y en algunos casos tienen más de cien años”, señaló a Clarín Franco Moccia, ministro de Desarrollo Urbano y Transporte porteño. Y destacó que la subasta permitirá “obtener un ingreso extra, que será destinado a obras para mejorar la calidad del servicio”. Además, destacó que su remate permitirá “darle otro destino a estos coches que tienen una gran historia detrás”.

Sólo cuatro de las 95 “brujitas” fueron restauradas. Aunque en 2013 solo habían sido retiradas 55 de circulación, debido a que las demás se encontraban en desuso, averiadas o en mantenimiento en ese momento.

Cuando se decidió que su estructura no podía seguir funcionando, usuarios, comerciantes de las estaciones de la línea y hasta organizaciones no gubernamentales pusieron el grito en el cielo. Muchos consideraban que se trataba de un atractivo cultural y buscaron evitar que su destino fuera un depósito, o que terminaran convertidas en chatarra.

A raíz de tales movilizaciones, la Lesgilatura porteña aprobó la ley que declaró, a gran parte de los antiguos coches, como Patrominio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires.El gobierno y Sbase, en tanto, aseguraron que iban a refaccionarse varios de ellos para su uso turístico, una promesa que ninguno cumplió.

En efecto, en 2013 el gobierno porteño, a través del por entonces ministro de Cultura Hernán Lombardi, aseguró que varios de esos vagones retirados iban a ser transformados en bibliotecas, que a su vez iban a ser instaladas en diferentes parques porteños. Pero el proyecto nunca se concretó. El 2015, en tanto, la empresa a cargo de los subterráneos anunció el lanzamiento de paseos nocturnos a bordo de los antiguos coches, pero tampoco la promesa tampoco prosperó.

En 2013, a meses de ser removidos del servicio, la Justicia había intimado al gobierno porteño para que informara sobre el paradero de unos 40 vagones y las piezas faltantes de varias Brujitas, luego de una inspección que realizó la jueza porteña Elena Liberatori, que detectó los faltantes.

Durante años, los antiguos vagones quedaron en el olvido, hasta ahora, que se conoció que dos de ellos serán subastados como chatarra.

La subasta

Según informaron desde Sbase, la subasta se realizará desde la página web NarvaezSuperbid (www.narvaezbid.com.ar), a un precio base de 12.000 pesos cada uno. Sin embargo, desde la misma empresa contaron que un vagón Siemens (que pertenecía a la línea D) tiene ese valor en el mercado más IVA. Las Brugeoise, en cambio, cuestan 20.000 pesos el dúo, porque la madera tiene un valor menor como chatarra.

“Los precios de entrada parecen bajos, pero hay que considerar que una de las condiciones de los rodantes es que no pueden circular, y además, el costo de trasladarlos al destino final es muy alto, arranca en $100.000”, explicó el gerente general de NarvaezSuperbid, Juan Pablo Ardohain, al ser consultado por Clarín. Y agregó: “Se llega a esos montos luego de una tasación del peso y los materiales que conforman las unidades, actualmente consideradas chatarra”.

Según explicó, la logística del traslado va por cuenta del comprador y requiere de un gran despliegue: hace falta una grúa que lo levante y lo coloque en un camión de grandes dimensiones para poder trasladar los antiguos vagones. Sólo para dar una idea, un vagón Siemens mide unos 18 metros de largo, mientras que dos Brujitas tienen casi 16 metros de largo. En total, cada reliquia pesa entre 28.000 y 34.000 kilos.

Para completar: la idea es que los vagones vendidos tengan un destino gastronómico, tipo foodtrucks o camiones que venden comida. Pero también podrían ser utilizados con fines turísticos, para lo cual quien vaya a comprarlos deberá repararlos para que vuelvan a tener la posibilidad de circular.

 

Lorena Tapia Garzón para Ofrendas Urbanas