Se renueva la Plaza Bernardo Houssay

El espacio verde ubicado en el barrio de la Recoleta comienza una etapa de renovación. Las obras tardarán 18 meses en terminarse y darán como resultado un lugar que mezclará esparcimiento al aire libre con cultura. Además, se mejorará la iluminación y los circuitos para los peatones. Si bien la licitación fue dada a mediados del año pasado, recién este mes iniciaron los preparativos para la construcción. Se renueva la Plaza Bernardo Houssay.

 

El predio, ubicado sobre la Avenida Córdoba, frente a la Facultad de Medicina de la UBA, comenzó un ciclo de obras que finalizará dentro de 18 meses. El objetivo es re-estructurar la plaza para convertirla en un polo gastronómica-cultural. La empresa que ganó la licitación pública en 2016 (Lamp Investments SA) construirá los locales y los usufructuará por 20 años a cambio de un canon mensual de 400 mil pesos.

Una vez finalizado el proyecto, el sector contará con locales y espacios para desarrollar obras y recitales. “Desde la vereda de la avenida Córdoba se realizará una leve inclinación hacia el subsuelo y el centro de la plaza para crear un anfiteatro natural y permitir una gran diversidad de actividades”, comentaron desde el Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte de la Ciudad al medio La Nación.

Dentro de las obras a realizar también se incluyen aquellas relacionadas a la renovación del espacio verde. Se mejorarán las veredas, las áreas de esparcimiento, la flora y se instalará nueva luminaria. Esto viene a raíz de que se ha convertido en una zona de delitos por la gran cantidad de personas que circula y la poca seguridad. Las denuncian provienen tanto de quienes viven en el área como de los alumnos que asisten a la facultad y salen de noche de la misma.

“Cuando anochece, me da un poco de miedo caminar con el perro porque hay sectores oscuros”, señaló Mercedes Tapia, vecina del lugar, al diario. En contestación, desde el Ministerio a cargo indicaron que “será obligatorio que los locales cierren como mínimo a las 23 para extender el uso y el movimiento de la zona, lo que contribuirá a mejorar la seguridad”.

Quienes presentaron algunas consultas y preocupaciones sobre el proyecto fueron los puesteros que trabajan allí. Según indicaron, se reunieron con las autoridades ya que temen perder su espacio de trabajo. Vale recordar que en la plaza existe una feria, desde hace tres décadas, con puestos que venden artesanías y ropa, entre otras cosas. Por ese motivo, y con miedo a los nuevos locales, presentaron una serie de preguntas para conocer más sobre el futuro del lugar.

Por el momento las obras recién comienzan. El plazo estimado indica que deberían estar finalizadas para junio de 2019. La empresa que ganó la licitación invertirá un total de 77 millones de pesos más el canon mensual de 400 mil pesos. Luego usufructuará los locales comerciales durante 20 años, con la opción de extender esto por otra década. En total serán casi dos mil m² de superficie que tendrá el polo gastronómico-cultural. El mismo tendrá distintos accesos, contando con uno desde la salida de la línea D.