¿Cómo es el primer Bachillerato Popular Cartonero de Chacarita?

A un mes de su apertura cuenta con aproximadamente treinta alumnos de entre 18 y 55 años. Las clases se dictan tres veces por semana en la calle Córdoba al 5840. ¿Cómo es el Primer Bachillerato Popular Cartonero de Chacarita? El proyecto está orientado para aquellos trabajadores que fueron expulsados de la educación formal. Por otra parte la planificación pedagógica del centro fue adaptada a los intereses y necesidades de los estudiantes.

El primer Bachillerato Popular Cartonero es un espacio impulsado por el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE). Desde principios de julio, el programa comenzó a dictar formalmente sus clases en la sede de la “Cooperativa de Reciclado de Cartoneros”. “Están tanto las compañeras que son promotoras ambientales como los que siguen tirando el carro, y tenemos que juntar esos dos mundos”, explicó Juan, militante de la “Cooperativa de Reciclaje” y uno de los primeros docentes en formar parte de la iniciativa.

El nombre de la institución es “Anuillan”, al igual que la “Cooperativa de Mujeres de Reciclado” que lo dictará. La palabra significa “Mujer decidida” y es de origen Mapuche. “El Bachillerato Popular es una inquietud que surge del programa de promotoras ambientales y que ahora es una realidad. Tenemos la satisfacción de poder hacerlo extensivo tanto a hombres como a mujeres. La idea surge de las promotoras porque en este camino pudimos reconocer que había herramientas que no teníamos, porque la institución educativa, hace años ya nos había expulsado”, afirmó Jacqueline Flores, referente del movimiento.

“La iniciativa de hacer un bachillerato popular surge desde una necesidad, ya que somos excluidos de esta patria, la realidad es que cuando nosotras pasamos un montón de peligros sin elegirlos, somos mujeres cartoneras que durante años tuvimos que levantar una carreta de 300 o 400 kilos, teníamos una vida durable de 15 años, nos planteamos desde nuestro lugar de trabajadores del cartón que podíamos sumar para cambiar nuestro futuro”, contó Flores.

Uno de los objetivos centrales del curso es que los trabajadores sepan reconocer sus derechos para enfrentar sus necesidades. Por ejemplo,Gabriela Lebenne adaptó su materia al trabajo cotidiano que deben hacer los cartoneros. Mientras tanto, otro de los docentes explica a multiplicar usando de referencia la cantidad de kilos de material recuperado y el dinero que se les entrega por cada componente.

“Tenemos que contar cuántos frentes tiene una cuadra, de esos cuántos son viviendas, después la cantidad de casas en las que nos atienden. Así con cada manzana recorrida y anotar todo en una planilla que luego se presenta ante el Gobierno de la Ciudad,ahora gracias al bachillerato tengo más de seguridad cuando hablo con los vecinos, antes para completar las planillas le pedía ayuda a una amiga, me sentía frustrada” explicó Martha, una estudiante de 39 años.

Las clases que se dictan en el edificio de la avenida Córdoba al 5840, donde tiene sede la Cooperativa Anuillan. Aún no cuenta con el reconocimiento formal pero desde la institución informan que están haciendo todo lo posible para que eso suceda. “Promotoras ambientales es un proyecto que presentamos hace 4 años a la Legislatura donde planteamos que toda mujer cartonera tiene derecho de dejar el carro, ahora como promotoras ambientales, somos un cuerpo de mujeres que enseñamos a la ciudad de buenos aires separación en origen, que tiene que ver con entender con que la basura es lo húmedo y el resto es reciclable, y eso se convierte en el salario de nuestros compañeros” finalizó Jaqueline Flores.