Mano a mano con Luis Brandoni: “Difícilmente vuelva a hacer televisión”

Su secreto como actor se encuentra en pasarse la vida observando, ser su propio instrumento de interpretación. Con más de 50 años de carrera, Luis Brandoni se prestó a un recorrido íntimo a través su trayectoria.

“A los 77, de lo único que ando escaso es de tiempo”, contó el actor argentino Luis Brandoni en una de las tantas entrevistas que alguna vez dió. Parece ser así. No solo por su actividad laboral en televisión que recobra fuerza, luego de cinco años en stand by, con la miniserie “Un gallo para Esculapio”, dirigida por Sebastián Ortega, su trabajo en teatro como director de “Justo en el mejor momento de mi vida” y su próximo protagónico en la película “Mi obra maestra”, de Gastón Duprat. Pasa sus días con prisa y sin pausa, en Brandoni hay una chispa encendida por demás y puede observarse en su llegada al bar El Socorro, demorada por problemas de tránsito, o en la rapidez de sus sorbos para tomar el café. Atento a las preguntas y amable en sus respuestas, el actor no dejó ningún interrogante librado al azar. A sus 77 años, se dio el lujo exclusivo de quienes se dedicaron a construir una vasta trayectoria a lo largo de su vida: recordar con claridad tanto épocas doradas como tiempos que mejor olvidar. Luego de finalizar los rodajes, piensa correrse a un lado del ambiente que lo consagró como actor para cederle el paso al recuerdo de su talento y profesionalismo. A los hechos se remite: ¿Quién más podría, después de 32 años, lograr perpetuar en la memoria de los argentinos con una simple frase como “Tres empanadas para dos personas”?

“Dije que sí a ‘Un gallo para Esculapio’ por dos motivos: primero porque me atrajo mucho el papel: a pesar de los años que llevo de profesión no había tenido oportunidad de hacer un personaje de estas características. Segundo porque es una miniserie, lo que me permite saber en todo momento cuando finalizaría”, indicó el actor, en la última mesa del bar. Aunque su último trabajo en la pantalla chica fue en 2012 con “El hombre de tu vida”, dirigida por Juan José Campanella, a Brandoni no le pesa volver a la rutina. “Un gallo para Esculapio” tiene el valor agregado de ser mayormente en exteriores, fuera de Capital Federal, donde supo pasar toda una noche grabando y no siempre con la temperatura ideal. “Una vez filmamos a 117 km de Buenos Aires. Fueron jornadas muy largas, la mayoría de 12 horas. He llegado a volver a mi casa a las 8 de la mañana”, recordó enfáticamente, con los ojos bien abiertos y el entrecejo arrugado.

La entrevista se detuvo un momento. Una mujer se acercó para alcanzarle unos papeles de trabajo que debía firmar. Más trabajo. Brandoni no se detiene, lo corre al tiempo y le gana.

El actor opinó también acerca del factor tecnológico que presenta la serie de Ortega: su trasmisión por nuevas plataformas como Cablevisión Flow o canales de cable como TNT. Admitió que no se siente familiarizado, pero que, si los nuevos tiempos provocan el éxito de la miniserie por estas vías, entonces lo aprueba. El tema derivó en unos cuantos minutos de conversación dedicados a los programas televisión comprados en el exterior: Brandoni se tomó su tiempo para defender las producciones nacionales, que hoy quedaron mayormente relegadas, y recordó los años 90’, como el auge de los programas argentinos. “Buscavidas” en 1984 y “Mi cuñado” en 1993 le permitieron al actor hablar desde la experiencia.

“Cuando hacía televisión en aquellos años, había canales como Telefe, que sobre cinco días a la semana, tenía 4 programas. Hoy resulta muy oneroso hacer una tira diaria, comprar una lata sale mucho más barato”, dijo, en referencia a la excesiva cantidad de tiras extranjeras que integran la grilla de los clásicos canales de aire: Telefe, El Trece, Canal 9 y América. Es por ello también que se alegra de formar parte del elenco de la serie de Sebastián Ortega: “Es la primera vez que sale un programa argentino con el valor agregado de sus valores, su lenguaje y sus actores”, contó Brandoni, bajo la premisa de que únicamente se venden los libretos nacionales y no los programas enteros, como sí sucede a la inversa en Argentina.

A pesar de cargar con una agenda ocupada y con suficiente motivación como para cumplirla, el actor no deja de pensar en un futuro cercano, en el que ya retirado, pueda dedicarse a disfrutar:”Difícilmente vuelve a hacer televisión, capaz en alguna aparición especial”. Lo que dio por seguro que no descartará es el teatro, donde recientemente cumplió 801 funciones como protagonista de la comedia “Parque Lezama” y donde ahora dirige “Justo en lo mejor de mi vida”. Pensativo, admitió que se siente raro como director, que es muy exigente como tal, y que el trabajo de actor es bastante más sacrificado.

En cuanto al cine, aseguró que el nuevo film que protagonizará junto al actor Guillermo Francella es un proyecto que lo mantiene entusiasmado: “Tengo muchas expectativas con ‘Mi obra maestra‘. Confío mucho en el director, el libro es muy lindo y es un gran gusto volver a trabajar con Guillermo Francella”. La cabeza en alto y los ojos brillosos pudieron verse en Brandoni al hablar de la propuesta en marcha, sin fecha de estreno, aunque planeada para el año que viene.

 

Felipe Boetto para Ofrendas Urbanas