La plazas porteñas se vuelven más seguras para los niños

Tras varias iniciativas se cambiaron los míticos areneros por baldosones de goma. Según un estudio realizado todos ellos estaban contaminados por parásitos que podían afectar la salud. Tanto perros como gatos utilizaban estos lugares para dejar sus heces y por lo tanto la higiene se veía afectada. Las plazas porteñas se vuelen más seguras para los niños y distintas organizaciones festejaron la realización del proyecto.

 

La Ciudad de Buenos Aires no sólo sufre problemas habitacionales por falta de casas sino que también en muchos casos las familias viven en departamentos sin espacios al aire libre. Por ese motivo, es común que los padres lleven a sus hijos a la plaza para que jueguen. Uno de los espacios característicos de estos lugares son los areneros. Grandes cubículos con juegos y arena que, si los pequeños se caen, evitan golpes fuertes.

Sin embargo, en el año 2010, un estudio llevado a cabo por la Cátedra de Parasitología General de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, descubrió que todos los areneros contenían parásitos. Los mismos provenían de las heces de perros y gatos. Si bien en la mayoría de los Parque de la Ciudad se instalaron “Caniles” para estos animales son muchos los que no hacen uso de los mismos.

“Además del reemplazo de los areneros por baldosones antigolpe, más fáciles de lavar y de mantener, se renovaron los juegos con estructuras más seguras e integradoras“, comentó el Ministro a cargo de la reforma, Eduardo Macchiavelli en un comunicado.

De todas formas, si bien la iniciativa resolvería una parte del problema no es la solución final. El parásito encontrado no sólo puede vivir en la arena. Los especialista afirman que se encuentra en cualquier superficie. Por lo tanto, la única forma de eliminarlo y evitar el contacto con los niños es que los animales no se acerquen a esas zonas.

“La realidad es la siguiente. Hay muchas personas que son responsable pero hay otras que no. Sueltan a sus perros y los dejan hacer lo que quieran. Obviamente el animal no tiene capacidad de razonas dónde hacer sus necesidades y dónde no. Yo estoy a favor de que puedan entrar a las plazas pero también entiendo que no los podemos dejar hacer lo que quieran”, explicó Santiago, quien pasea perros y se dedica al cuidado de estos animales.

Otro punto a destacar es que la reforma se realizó en 29 areneros de plazas dependientes de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, todavía quedan otros espacios verdes, dependientes de las comunas u otras áreas del Estado, que todavía cuentan con espacios de arena. Desde el Ministerio de Ambiente y Espacio público confirmaron que hay planes para llevar los baldosones de goma a estos espacios también pero todavía no se confirmó la expansión del proyecto.

Es un problema que afecta a los más pequeños y preocupa a los padres. Por un lado no quieren exponer a sus hijos a parásitos pero por el otro necesitan lugares donde puedan jugar al aire libre. Las plazas porteñas son muy defendidas por sus vecinos que saben la importancia que tiene para los barrios. En esta oportunidad piden que además de que aumente su cantidad en la Ciudad tomen medidas para que sean más higiénicas.