Fuerte demanda de vacunas contra la Fiebre Amarilla

Si bien no es una enfermedad crónica en Argentina, sí lo es en ciertas partes de Brasil. Por este motivo, una gran cantidad de personas que viajan al país vecino de vacaciones deciden darse la dosis para combatirla. Esto generó un aumentó exponencial de pedidos pero que, en la mayoría de los casos, no son realmente necesarios. Los expertos advierten que sólo es importante tomar esta precaución cuando se viaja a determinadas zonas de Brasil que, en su mayoría, no son elegidas por los turistas. Fuerte demanda de vacunas contra la Fiebre Amarilla.

La Dirección de Sanidad de Fronteras del Ministerio de Salud de la Nación se encuentra ubicada en el barrio de La Boca. Hace varios días que se repite la misma escena, una gran cantidad de personas hacen fila para vacunarse contra la Fiebre Amarilla. “Acá estamos atendiendo un promedio de 700 y mil personas por día y hay vacunas. Estamos agregando otros centros de vacunación en la Ciudad y vamos a extender el horario de atención”, explicó el médico infectólogo Cristian Bizcayart, responsable de inmunización del Ministerio de Salud de la Nación, en una conferencia de prensa.
La demanda comenzó principalmente al difundirse la noticia sobre 15 personas fallecidas en el Estado brasileño de Mina Gerais a raíz de esta enfermedad. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) proclamó que cualquier persona que viajará a Brasil debería vacunarse con el objetivo de prevenir posibles infecciones. Sin embargo, la mayoría de los expertos dicen que esto no es así.

“La vacuna está recomendada a quienes viajen a áreas donde existe riesgo de transmisión de fiebre amarilla y no tengan contraindicaciones. Las personas que viajen a destinos situados en la costa de los estados de Paraná, Santa Catarina y Rio Grande do Sul no deben vacunarse”, señaló Bizcayart al medio PERFIL. Por lo tanto, recomiendan a los argentinos que viajen que se informen si realmente necesitan la dosis.

En lo que respecta al Estado se están realizando todos los esfuerzos para contar con la cantidad de vacunas necesarias. De todas formas, se dio a conocer que tuvieron que solicitar dosis a centros privados por la elevada demanda. En cuanto a estos últimos, cobran la aplicación $834 y también contaron con largas filas de personas. “Cada persona que va a viajar debería hacer una consulta con un especialista para evaluar el riesgo-beneficio de la aplicación de la vacuna”, sostuvo Susana Lloveras, presidenta de la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero.

La Fiebre Amarilla es una enfermedad con altos índices de mortalidad. Según la OMS, la tasa alcanza valores cercanos al 30%. Se transmite a través de la picadura de algunas especies de mosquitos y puede generar consecuencias graves. Al no contar con un tratamiento es importante prevenirla a través de la vacuna, como también por medio de la aplicación de repelentes y el uso de ropa de mangas largas y de colores claros. Por ese motivo, a quienes tomen la decisión de vacunarse se advierte que debe aplicarse al menos diez días antes de la fecha de viaje y una sola dosis es suficiente para protegerse a lo largo de toda la vida.