Un desalojo en Plaza de Mayo generó polémica

El campamento realizado por un grupo de ex-combatientes de Malvinas llevaba diez años en ese lugar. Sin embargo, la policía los sacó del espacio porque su presencia evitaba que se avanzara con las reformas que se están llevando a cabo. Desde el Gobierno de la Ciudad advirtieron que la medida se tomó por la propia seguridad de las personas pero estas última dijeron que nadie les dio un aviso previo. Un desalojo en Plaza de Mayo generó polémica.

 

Los ex-soldados que instalaron el campamento en Plaza de Mayo hace diez años reclaman para ser reconocidos como ex-combatientes de Malvinas. Desde hace una década que se manifiestan pacíficamente para que el Estado los considere como tales. Sin embargo, en el día de ayer, la policía los desalojó del lugar. El motivo que dieron las autoridades fue que allí se estaban realizando obras y necesitaban que el espacio estuviera totalmente libre.

“El operativo se realizó para poder avanzar con las mejoras en la Plaza de Mayo, que comenzaron en noviembre. En esta etapa de la obra no podemos permitir gente viviendo en la plaza por cuestiones de seguridad de ellos mismos”, explicó el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a través de un comunicado especial.

Sin embargo, el grupo de ex-combatientes señaló que nadie les dio un aviso previo al respecto. “Esta no es la forma, pedíamos sentarnos a hablar. El Presidente nos debe una respuesta. Están todas la pruebas que avalan nuestro reclamo”, señaló al medio La Nación, Luis Giannini, quien se encontraba en el campamento en el momento del desalojo. En total, ellos ocupaban casi 400 m² de superficie y la policía incautó mesas, sillas, camas y otros elementos que utilizaban para cocinar y vivir allí.

A esta polémica se le sumó otra. A causa de las remodelaciones también se quitaron las baldosas pintadas con los pañuelos blancos de la agrupación “Madres de Plaza de Mayo”. En esta ocasión, el Gobierno informó que se llegó a un acuerdo. Si bien las baldosas fueron removidas, las mismas fueron entregadas a quienes componen la organización. Según informaron, una vez finalizadas las obras se volverán a pintar los símbolos para que sigan estando allí.

Con respecto a los ex-soldados, ya no había muchos de ellos viviendo en la plaza. Desde el 2008 reclamaban la pensión equivalente a tres jubilaciones mínimas, acceso al empleo público y beneficios para el transporte público. El grupo llegaba a unas diez personas, de las cuales cinco se encontraban en el momento del desalojo. Quienes presenciaron el hecho indicaron que no se abrió ninguna posibilidad a negociar para que, tras las obras, se pueda volver a instalar el campamento.

Las obras en Plaza de Mayo comenzaron en noviembre del año pasado. Según muestras los planos, se ensancharán las veredas y se creará más espacios verdes. También se colocaran más árboles y plantas con el fin de generar una zona más natural y con menos concreto. Por el momento no hay fecha de finalización aunque se espera que sea para fines del 2018. Hasta ahora los trabajo han generado varias polémicas que el Gobierno de la Ciudad ha tenido que solucionar.