El Cementerio de la Chacarita abandonado

Según se registró, en las galerías subterráneas se pueden ver desde filtraciones hasta agujeros en los techos. Los nichos de ese no tienen ningún tipo de mantenimiento y algunas personas que trabajan en el lugar creen que se pueden derrumbar. Además, la falta de iluminación y seguridad han generado inseguridad dentro del predio. El Cementerio de la Chacarita abandonado.

 

Se trata de uno de los cementerios más grandes y antiguos de la Ciudad. Sin embargo, en los últimos tiempos no se han realizado mantenimientos en algunos sectores y eso provocó graves deterioros. En la parte de las galerías subterráneas se pueden ver revoques caídos, agua estancada, pisos destruidos y agujeros en los techos. Muchas tapas que cubren nichos se han deteriorado y las han atado con alambre. Por último, casi no queda iluminación para los visitantes.

“Esto es una constante desde hace años. Hicimos denuncias por escrito a la Dirección General de Cementerios y no hubo respuesta. El deterioro es cada vez peor ya que al director no le dan presupuesto ni para una lamparita”, señala Domingo Petrecca, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de los Cementerios de la República Argentina (Soecra), al medio La Nación.

“La situación es complicada. Se intenta mantener todo limpio y en orden pero la verdad es que sin dinero es difícil. No nos dan los presupuestos y tenemos que tomar decisiones sobre dónde invertir la plata. Entiendo que de esta manera, algunos sectores quedan descuidados y las personas se quejan pero desde nuestro lado no tenemos nada por hacer. Necesitamos más plata”, explica una administrativa del cementerio a Ofrendas Urbanas.

“Acá está todo roto, es un abandono total, es terreno de nadie. En los baños no hay agua y cuando llueve se inunda todo. Hemos llegado a pedir materiales para arreglar el piso gratis, porque es un peligro, pero no nos los dan. Estamos a la buena de Dios, pero dentro de un cementerio. Nosotros mismos somos quienes reponen las luminarias para que el aspecto del lugar no sea tan malo y los familiares continúen yendo”, indicó personal del predio a La Nación.

Los nichos en el cementerio se alquilan. Los valores varían entre los $190 y los $1500 mensuales. Por lo general se firman contratos por 30 años y los familiares tienen permiso para visitar el lugar cuando lo deseen. “Los impuestos de los contribuyentes deberían verse en algún lado. Vengo desde hace diez años y está igual. Es feo. No costaría nada mantenerlo para que la gente se sienta contenida y no sea un lugar tan tétrico”, opina Celia Mansilla, quien tiene los restos de su madre en uno de los nichos.

Otra de las quejas de los consumidores son los robos. “Ya cambié dos veces el cristo que tiene mi madre. No hay seguridad, esto es una boca de lobo”, dice Juan Carlos a La Nación. “El primer problema es la seguridad. Se roban las anillas, los cristos y hasta las lámparas, que las ponemos y las sacamos para que no se las lleven. Hay seguridad en las salidas, pero acá abajo no existe”.

Desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público de la Ciudad advierten que están al tanto de la situación. Explicaron que están llevando adelante proyectos para mejorar el estado y la seguridad dentro del cementerio. Sin embargo, por el momento no se van a realizar obras y parece que la situación seguirá de la misma manera por los próximos meses.