Bollywood – Reapertura del teatro IFT – Bienvenidos a la fiesta del under

 

Bollywood es el nuevo éxito de José María Muscari en su vuelta al circuito no comercial. Con cincuenta artistas en escena y entrada a la gorra, el espectáculo sorprende cada fin de semana a cientos de personas

La calle Corrientes es reconocida por ser el emblema del teatro en Buenos Aires. Allí, cientos de prestigiosos artistas deslumbran noche a noche, tanto a turistas como a los propios porteños con sus extravagantes espectáculos. A tan solo unas cuadras, en el barrio de Once, se encuentra el Teatro IFT, donde con mucho menos glamour, el elenco de Bollywood, la obra del director José María Muscari, propone una industria sin estrellas.

Bollywood es un término incorrectamente utilizado para referirse a la millonaria industria cinematográfica nacida en la India, el epicentro de la pobreza. A pesar de que su nombre proviene de un juego de palabras entre Bombay y Hollywood (el centro de la industria cinematográfica de los Estados Unidos), esta empresa no produce ninguna estrella de renombre internacional. Este es el disparador que José María Muscari, director de la obra, eligió para reflexionar sobre el fenómeno de la fama, el lugar que ocupan los actores en Argentina, la lucha entre el on y el off y lo que significa construir una carrera.

“Bollywood es un manifiesto sobre la fama pero que toma la estética y la cultura de India para hacer un paralelismo con nosotros como argentinos. También tiene una crítica o enraizamiento con el lugar en el que se hace, la idea de que este en Once, en donde todo es por mayor y todo es barato”, explicó Muscari, quien, antes del comienzo de cada función, oficia de anfitrión a través de un video en el que le deja terminantemente prohibido a los espectadores, el uso de celulares (sin batería). En este show se pueden sacar fotos y filmar, todo sea por viralizar la experiencia en las redes sociales.

El público, que mientras ocupa sus butacas es recibido por un cuerpo de baile que recorre la sala con abanicos y linternas, se dispone a ver una obra que rompe de entrada con las estructuras de lo convencional, de la que no espera nada o de la que no sabe qué esperar.

El espectáculo no presenta ni una historia lineal ni una trama específica, sino que desarrolla con un humor y rebeldía una crítica al concepto de fama. Lo hace a través de ácidos e ingeniosos diálogos entre los actores, intercalados con cuadros musicales coreografiados por la bailarina Magdalena Bravi.

“Bollywood más que una obra de teatro es un gran evento, porque lo que pasa es tan inclasificable que es difícil encasillarlo en teatro. Es tan diversa que trasciende lo teatral”, aseguró la actriz Mariela Asensio, quien junto a su colega Emiliano Figueredo protagonizan una obra que cuenta con 50 artistas en escena que fueron seleccionados a partir de un casting de 5 mil postulantes.

La sala, que tiene como punto de referencia un clásico escenario con gran marquesina de luces rojas de neón rojo que forman el nombre de la obra, se convierte por momentos en una arena de trescientos sesenta grados: bailarines que entran y salen por las puertas laterales, actores que se desplazan por el medio del pasillo luciendo los brillos y las lentejuelas de sus coloridos atuendos hindúes, desfiles, pasos de baile, patines, linternas, globos, besos, desnudos cuidados y no tan cuidados desconciertan a un público que no sabe para donde mirar, pero que igual participa activamente con palmas y carcajadas.

 

Las “ratas del under” o los “N.N de la fama”, como a ellos mismos les gusta llamarse, destacan algunos datos crudos sobre la realidad en India y sobre nuestra propia sociedad. Saben que también son lo que no lograron ser y que, por más que deseen la fama, forman parte de un semillero del que no quieren dejar de pertenecer.

Bollywood es impredecible y deforma los géneros porque no responde a ninguna lógica. Bollywood es divertido, desinhibido y liberal. Bollywood es movimiento, ritmo, potencia, color, impronta, atracción, entretenimiento y excentricidad. Bollywood no tiene estrellas, no las necesita. Bollywood es su propia estrella.

“Vinieron porque es gratis”, bromea Muscari, quien vuelve a intervenir en otro video una vez finalizado el espectáculo pero esta vez para despedirse e invitar, de forma irónica, a los espectadores a colaborar en la gorra: “Lamento informarles que la entrada es libre y gratuita pero la salida no”.

La obra se presenta viernes y sábados a las 22 y domingos a las 20 en el Teatro IFT (Boulogne Sur Mer 549), que estuvo cerca de convertirse en un estacionamiento y ahora es dirigido por Miguel Rottemberg, padre del padre del productor Carlos Rottemberg.

 

Felipe Boetto para Ofrendas Urbanas