Betty Confetti en la columna de Estudio Urbano

 

Betty Confetti en vivo en Ofrendas Urbanas

La historia es más o menos así: Julia Worley, una joven inglesa proveniente de Porstmouth, se mudó a Berlín a los 21 años de edad. Ahí conoció a un argentino que le enseñó a hablar en “jerga porteña”. A ella le pareció divertido. Y decidió conocer Buenos Aires. “Me enamoré de mi amigo, de la gente que nos rodeaba, de la vida que podía tener acá, de la ciudad, y ya empecé a tocar música en grupos. Me casé después de poco tiempo, un matrimonio que no tuvo un destino muy largo, pero inspiró una que otra canción”, cuenta la joven de 32 años de edad, ahora convertida en Betty Confetti, artista sensación dentro del circuito musical independiente.

Cultora de la cumbia, en 2012 publicó su primer disco, “Camina sobre fuego” (disponible en vinilo y CD). Y a través de internet se puede escuchar un álbum en vivo, grabado junto a su banda actual (bettyconfetti.bandcamp.com).

Ahora trabaja con el emblemático e influyente músico y productor Daniel Melero -responsable del sonido más experimental de Soda Stereo-, en un disco de remixes en el que participan Diego Tuñón (Babasónicos) y Yul Acri, entre otros. Además, regresará al estudio para registrar nuevo material.

Entrevista completa ———->

“Me gané la lotería al tener mi nuevo equipo de ritmo en la banda. Y somos 10 personas en total. La idea es grabar nuevos temas este año. Me muero de ganas. Grabar es un proceso hermoso”, cuenta con entusiasmo.

“Los chilenos toman como los ingleses”.

Betty Confetti y su Conjunto Tropical han estado de gira por Europa, siguiendo la misión de Chico Trujillo -a quienes admira- de exportar “sabor” a otras latitudes.

“Estuvo buenísimo, llevando lo tropical a un clima de 5 grados bajo cero, mirando cómo los alemanes inventan formas de bailar la cumbia”, recuerda con una sonrisa.

También se ha presentado en Chile, pero con su vieja banda punk: Las Kellies.

“Cuando tocamos allá me pregunté por qué no vivo ahí. La gente me pareció muy abierta a escuchar cosas nuevas. Y los chilenos toman como los ingleses. Fue muy divertido”.

-¿Qué te llama la atención de la cumbia?

-Durante mis primeras semanas en Buenos Aires escuchaba ese ritmo hipnótico y atrapante de la cumbia sonando fuertemente de los autos que pasaban, agarrando mis caderas mientras caminaba. Después de un tiempo, amigos me pasaron música Chicha peruana y Gilda. Después empecé a escuchar Pibes Chorros, Los Angeles Azules y Amar Azul. Me agarró directamente. No puedo dejar de escucharla. La cumbia se hizo un nido permanente en mí. Me convirtió.