Argentina a la vanguardia de nanosatélites en Latinoamérica

Una empresa nacional lanzó dos de estas estructuras al espacio y suman ocho en total. Su función es recoger distintos tipos de información para brindar a diferentes sectores de la economía. Desde la compañía aseguran que llegarán a las 300 unidades y formarán una especie de constelación. La misma girará alrededor de la Tierra recolectando datos. Argentina a la vanguardia de nanosatélites en Latinoamérica.

 

“Ada” y “Mayram”. Así se llaman los dos nuevos nanosatélites que Argentina tiene en el espacio. Sus nombres son en homenaje a dos pioneras de las matemáticas. En total suman ocho de estas estructuras ya que con anterioridad se lanzaron “Manolito”, “Tita”, “Fresco”, “Batata”, “Milanesat” y “Capitán Beto”. El objetivo es crear una constelación, denominada “Constelación Aleph-1”, que tendrá un total de 300 unidades. Las mismas girarán en torno al planeta Tierra recolectando información que podrá ser utilizada por diferentes sectores productivos como el agrícola y el petrolero para mejorar las decisiones a tomar.

“Hay nervios y expectativas porque pusimos mucho laburo en este proyecto, como en los anteriores. Los cohetes son bichos difíciles, con mucha potencia que se despliega en muy poco tiempo, lo que hace que se parezca mucho a montarte arriba de una bomba”, señaló Emiliano Kargieman, fundador de la startup que construye los nanosatélites.

En total tienen una masa equivalente a 40 kilos, miden 80 centímetros de alto y se ubican a 500 km de altura. Se estima que tienen la capacidad de dar la vuelta al mundo en sólo 93 minutos ya que lo hacen a una velocidad de 7.500 km/h. Están equipados con sensores y cámaras de alta definición por lo que pueden tomar fotografías y registros de cualquier punto del planeta. Con su equipamiento pueden alertar sobre cambios en la superficie del terreno, posibles catástrofes climáticas, etc.

“Hace siete años comenzamos el proceso de construir una tecnología que nos permitiera crear satélites para tomar imágenes de forma más eficiente que los tradicionales. La intención no fue dedicarnos a la conquista aeroespacial, sino enlazar una plataforma alrededor del planeta para medir fenómenos globales en tiempo real”, explicó Kargieman en una entrevista con el medio Clarín. Además agregó que “la idea es llegar al fin de la década con un promedio de 100 por año y alcanzar una constelación de 300 operativos. Editamos una generación nueva cada diez meses. Algunos instrumentos nos insumen un poco más de tiempo desarrollarlos, aunque en general tardamos tres semanas y tienen una vida útil de tres años. El precio, dependiendo de los instrumentos, es más de 100 mil dólares y menos de un millón”.

De esta manera, Argentina se posiciona entre los principales países de Latinoamérica en materia de Nanosatélites. Si bien falta para completar el plan final, las unidades se desarrollan cada vez más rápido. La implementación de los mismos es importante porque permite mejorar las decisiones diarias en relación a las principales industrias productivas del país. Además, da la posibilidad de mostrar al mundo la tecnología nacional que se desarrolla y, en algún momento, exportarla al exterior.